domingo, 6 de febrero de 2011

Masónicas III


Estas son poesías que he escrito durante algunos años, dedicadas a la Masonería.

Violeta

Masónicas III




Acróstico masónico


Mírame hijo de la Viuda
A
los ojos, mírame
Si eres conciente de ti mismo
Observa atento
Nunca te apartes del camino
Encuentra tu Luz
Revisa tu pasado
Investigate
Así verás en ti al masón que buscas


Profanamente

Tembloroso su puño
Golpea la puerta
Desea saber
Cómo es
Qué será
Quienes son

Temblorosa su voz
Esquiva su mirada
Observa silencioso
Escucha y no entiende
Pero quiere conocer

Temblorosas sus manos
Saludan con sudor
Los ve y pregunta
Quiénes son

Temblorosa su letra
Se decide y escribe
Su nombre y apellido

Un llamado, una cita
La Masonería lo invita

¡Seré masón! ¡Seré masón!
Para sus adentros grita
Ansía el día
La hora señalada
De su iniciación
De su nueva vida

Todo lo que tengo

Tengo una puerta a cerrar
Y otra para abrir
No tengo ventanas para mirar
Pero he abierto una dentro de mí

Tengo herramientas para trabajar
Y una piedra que pulir
Miro el mazo y el cincel
Y los encuentro dentro de mí

Tengo un libro para leer
Y otro más para abrir
Miro al interior del ser
Y veo lejana una luz dentro de mí

Tengo una escuadra para medir
Y un compás con orden y ley
Veo al triángulo crecer
Y al la Logia ya dentro de mí

Tengo luces para encender
Y más luces por descubrir
Miro al Oriente que apenas se ve
Y el Sol comienza a brillar dentro de mí


Valle de Rosario


En el valle de Rosario
Florecen las acacias,
Esparcen su aroma dulce
Por las callecitas del barrio

En el valle de Rosario
No hay montañas,  dice el profano
Pero los masones saben
Que también las hay en el llano.

En el valle de Rosario
Hay Oriente y Occidente
Y el se enciende
En las horas silentes

En el valle de Rosario
Los robles son eternos
Las abejas dan su miel
Y trabaja la colmena

En el valle de Rosario
No hay colinas, dice un profano
Pero los masones escalan
A las alegóricas cimas

En el valle de Rosario
Hay Norte y Sur
Y los aprendices se esmeran
Por adquirir más Luz.

Tu pequeña luz

Pequeña es la luz
Que se refleja en tus pupilas
El no saber que las dilata
Y las ansias de ser masón

Luz pequeña
Que aún tiene poco para dar
Luz pequeña que enorme,
Un día, harás brillar

Cuídala y guárdala
Para que crezca y sea digna
E ilumine tus pasos
Y te haga feliz

Mas nunca la dejes dormir
Mira, que si ella duerme
Despertará solo
Para luego morir


Tu herencia

Qué mágicas palabras
Me ha pronunciado
Y en mis oídos
Se han enredado

Qué raros saludos
Me has entregado
Y entre mis dedos
Se han enlazado

Qué gráciles pasos
Hemos caminado
Entre el blanco y negro
Mis pies han danzado

Qué sutiles luces
Casi me han cegado
Y ahora veo claro
El día, la noche, el cielorraso estrellado

Violeta Paula Cappella de Aguerre

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