domingo, 6 de febrero de 2011

MASÓNICAS IV

Estas son poesías que he escrito durante algunos años, dedicadas a la Masonería.
Violeta

Masónicas IV




Q.·. H.·.

Si buscas H.·.
S.·. F.·. U.·.
Acércate
Y obséquiame
Un T.·. A.·. F.·.
Y cada vez
Que a una H.·.
Le digas “Q.·. H.·.”
Con corazón sincero
Se hará realidad
L.·. I.·. F.·.
En sueños

Amarga es sin ti la vida
Apágase la luz de tu sonrisa
Cesa el pájaro su vuelo
Y callan los maullidos al sereno

Te has retirado
Estás en sueños

La piedra bruta

Busco mi piedra
Y al verla me inclino

Tiene aristas y bordes
Muy poco pulido

Voy por mi mandil
Mi mazo y mi cincel

Golpeo cada filo
Cada uno es un vicio

Trabajo con esmero
Dedicación y paciencia

Pues pulir una vieja piedra
Es todo un arte y un desafío.

Silencio

Silencio en mi mente
Silencio en mi boca
Silencio conciente

Silencio, porque el trabajo aun está dormido

Lluvia

Llueve sobre el oído agudo
Caen las gotas de hiel
Haciendo tanto ruido
Que hieren con su golpe
A todos los sentidos

Llueve sobre el oído obtuso
Caen gotas sin brillo
Haciendo tanto daño
Que hieren con su estruendo
Al enamorado del Rito
A Norma
Al país has traído
La luz de compás
La moral de la escuadra
Les has dado a las mujeres
La sagrada palabra

Ahora nosotras podemos decirlo
También somos obreras
Albañiles y constructoras
Masonas y arquitectas
De nosotras mismas

Nos has dado el nivel
La plomada y la palanca
Y con ellas trabajamos
Levantando columnas
Elevando las almas

Seguimos tus pasos
Con amor y respeto
¡Nos has hecho custodias
De los grandes misterios!

Violeta Paula Cappella de Aguerre

Masónicas III


Estas son poesías que he escrito durante algunos años, dedicadas a la Masonería.

Violeta

Masónicas III




Acróstico masónico


Mírame hijo de la Viuda
A
los ojos, mírame
Si eres conciente de ti mismo
Observa atento
Nunca te apartes del camino
Encuentra tu Luz
Revisa tu pasado
Investigate
Así verás en ti al masón que buscas


Profanamente

Tembloroso su puño
Golpea la puerta
Desea saber
Cómo es
Qué será
Quienes son

Temblorosa su voz
Esquiva su mirada
Observa silencioso
Escucha y no entiende
Pero quiere conocer

Temblorosas sus manos
Saludan con sudor
Los ve y pregunta
Quiénes son

Temblorosa su letra
Se decide y escribe
Su nombre y apellido

Un llamado, una cita
La Masonería lo invita

¡Seré masón! ¡Seré masón!
Para sus adentros grita
Ansía el día
La hora señalada
De su iniciación
De su nueva vida

Todo lo que tengo

Tengo una puerta a cerrar
Y otra para abrir
No tengo ventanas para mirar
Pero he abierto una dentro de mí

Tengo herramientas para trabajar
Y una piedra que pulir
Miro el mazo y el cincel
Y los encuentro dentro de mí

Tengo un libro para leer
Y otro más para abrir
Miro al interior del ser
Y veo lejana una luz dentro de mí

Tengo una escuadra para medir
Y un compás con orden y ley
Veo al triángulo crecer
Y al la Logia ya dentro de mí

Tengo luces para encender
Y más luces por descubrir
Miro al Oriente que apenas se ve
Y el Sol comienza a brillar dentro de mí


Valle de Rosario


En el valle de Rosario
Florecen las acacias,
Esparcen su aroma dulce
Por las callecitas del barrio

En el valle de Rosario
No hay montañas,  dice el profano
Pero los masones saben
Que también las hay en el llano.

En el valle de Rosario
Hay Oriente y Occidente
Y el se enciende
En las horas silentes

En el valle de Rosario
Los robles son eternos
Las abejas dan su miel
Y trabaja la colmena

En el valle de Rosario
No hay colinas, dice un profano
Pero los masones escalan
A las alegóricas cimas

En el valle de Rosario
Hay Norte y Sur
Y los aprendices se esmeran
Por adquirir más Luz.

Tu pequeña luz

Pequeña es la luz
Que se refleja en tus pupilas
El no saber que las dilata
Y las ansias de ser masón

Luz pequeña
Que aún tiene poco para dar
Luz pequeña que enorme,
Un día, harás brillar

Cuídala y guárdala
Para que crezca y sea digna
E ilumine tus pasos
Y te haga feliz

Mas nunca la dejes dormir
Mira, que si ella duerme
Despertará solo
Para luego morir


Tu herencia

Qué mágicas palabras
Me ha pronunciado
Y en mis oídos
Se han enredado

Qué raros saludos
Me has entregado
Y entre mis dedos
Se han enlazado

Qué gráciles pasos
Hemos caminado
Entre el blanco y negro
Mis pies han danzado

Qué sutiles luces
Casi me han cegado
Y ahora veo claro
El día, la noche, el cielorraso estrellado

Violeta Paula Cappella de Aguerre

MASÓNICAS II

Estas son poesías que he escrito durante algunos años, dedicadas a la Masonería.
Violeta

Masónicas II



Reflexión
Ahí está la muerte envejecida
El gallo, la sal,
Y de un pan sólo migas
Ahí está, la luz mortecina
El azufre, las citas,
Y de las palabras sólo la sigla
Ahí está, el tiempo detenido,
El búho, el agua,
Y el trigo sin espiga
Ahí está el mercurio reposando
El papel, la tinta,
Y la decisión ya escrita
Templo
Guarda el milenario silencio
Entre símbolos escondido
Lentamente el velo se corre
En cada grado ascendido
Pavimento Bicolor
Dualidades que separan
Dualidades que se unen
Búsqueda de amistad
Síntesis y cordialidad
Dualidades que repelen
Dualidades que se aman
Búsqueda de libertad
Encuentro e igualdad
Fraternales se sostienen
Sin el uno, el otro
Ya no viviría
Pacíficos se mantienen
Sin el uno, el otro
Ya no sería
Cuadro
Te veo, cuadro amigo
Mudo testigo al profano
Te veo y sola me invito
A subir cada peldaño
Sin prisa, sin pausa
Y con temor escondido
Te observo en el pavimento
Tus columnas me sostienen
Toco tus herramientas
Y poco a poco las asimilo
Al ara, todo mi respeto
Ya la llevo dentro de mí
Peldaños de sacrificio
La cruz marca el comienzo
Y así, luego asir la llave
Que abre la antigua puerta
¡Tiembla mi mano joven
Al conocer el paraíso!
El ancla sostiene mi barca
Puerto seguro entre oleaje y frío
Y la vida profana que pugna
Por que caiga al fondo del río
G.·. A.·. D.·. U.·. me extiende su mano
Cáliz de gloria, dulce destino
Radiante la estrella me aguarda
Que siempre guió mi camino
Feliz está mi ánimo y sonrío
Porque eternamente sigo
Busco del alma la luz
El diamante en el centro del lirio
Búsqueda masónica
Busco en ti
Madre Masonería
Al Padre G.·. A.·. D.·. U.·.
Y en el Ara de Sabiduría
Encuentro la Luz
Que me devuelve la Vida

J y B
Mudas testigos del tiempo
Columnas eternas que sostienen el Templo
Silentes y memoriosas
Guardan en su interior
La sutil energía de cada Tenida
Cadena de Unión
Entrelazadas las manos
Dadivosos los corazones
Únense las mentes
En amoroso clamor
Por un hermano
Por un profano
Por un mundo de Luz y Amor

Masonería Femenina

En el Valle de Rosario
A orillas del Paraná
Se visten ellas de fiesta

Y perfuman el ambiente
Con las sabias palabras
Del antiguo Rito

Ellas entregan su ser
Al trabajo masónico
Antaño prohibido

Y saben que ahora
En estos nuevos tiempos
¡Ya son reconocidas!

Violeta Paula Cappella de Aguerre

Masónicas I


Estas son poesías que he escrito durante algunos años, dedicadas a la Masonería.

Violeta
Masónicas I



El Cáliz


El sabor del no saber
Que en la lengua se marchita
La copa que amarga se agita
Y los dedos que la quieren tener

El sabor del no ver
Que en la retina se excita
El cáliz que a la lengua invita
Y la garganta que quiere vencer

Tres tragos, un brindis final
Saboreando la dulzura
De atravesar el umbral

Tres tragos, un brindis de amistad
Buscando la mano guía
De la Augusta Fraternidad


Tres Golpes


Tres golpes, una mirada
Una escuadra y un compás

Tres golpes, una sonrisa
Una piedra y un cincel

Tres golpes, una alegría
Una cadena y la luz infinita


Iniciación


Él llama a su puerta
Ella lo ha convocado
Él da un golpe tenue
Breve sonido apagado
Ella le permite pasar
Él espera asustado

Él ha asistido a la cita
Sin saber si él es su amado
Ella lo observa en silencio
Y lo conduce cegado

Él se despoja de sus ropas,
Sus metales, sus trofeos,
De lo que afuera ha logrado,
Y por lo que siempre ha bregado

¡Cuánto por este amor esquivo
Que finalmente ha encontrado!

El descubre su pecho,
Su rodilla, su pie y su brazo
Ella lo envuelve en un velo
De misterios de siglos
Y de aroma sagrado

Él ha abandonado todo
Para estar a su lado
Ella le cubre los ojos
Y lo conduce temblando
Hasta un lugar apartado

Ella le ha abierto su puerta
Su lugar más resguardado
Él ingresa a sus entrañas
Sin conocer con certeza
Dónde se encuentra albergado

Ella le ha puesto un lazo
A su cuello anudado
Él se mira y la mira
Y aclara la humedad
De sus ojos empañados


Él puede entrever las joyas
Con las que Ella
El oscuro cuarto ha decorado
Él le escribe una carta de amor
Y se la entrega con miedo profano

Ella lee cada palabra
Que él le ha dedicado
Él se siente indefenso
Ella lo acuna en sus brazos

Ella lo vuelve a llamar
Él se cree abandonado
Ella le hace preguntas
Que nunca le han preguntado

Él responde que sí
Con el temblor en los labios
Ella oye en silencio
Su corazón agitado
Él se deja llevar
Siente su aliento de viento
El murmullo de su sangre
El fuego de su amor apasionado
El filo de su espada
Y bebe de su cáliz
Sabor amargo
Que con gotas de su Luz
Ella ha endulzado

Él danza unos pasos
Para poder conquistarla
Ella le tiende la mano
Él toca el sitio indicado

Ella le susurra al oído
Un nombre nunca escuchado
Él lo guarda en su corazón
Como tesoro dorado

Él se entrega por completo
Ella lo cubre en fraterno abrazo
Él se engalana de negro,
De guantes y de mandil blanco
Ella le entrega una piedra
Un cincel y un mazo
Él golpea con fuerza
Tres golpes de enamorado
Ella el velo se ha levantado
Y él la mira extasiado
Ella le muestra su Templo
Él, una lágrima le ha obsequiado

Ella se acerca y se aleja
Él la busca desesperado
Él jura amarla por siempre
Ella, desde lejanos tiempos
Paciente, lo ha esperado

Él tiene ahora una Perla
Un Compás y cierta Escuadra
Ella le ha dado la vida
Él es ahora masón
Ella lo ha consagrado

Y él,
Él de Ella se ha enamorado!
La Palabra


Guardo en mi corazón
Una palabra escondida
Late muy adentro
En la llama encendida

Guardo en mi corazón
La palabra perdida
Sólo debo amar
Para devolverle vida


Sin Luz: muy profano

Camino sin caminar
Pasos en el sismo
Vejez prematura
Glamour y espejismo

Callejón sin salida
Mundo de fantasía
Coraza débil
Oscuridad y agonía

Profana la vida
Cascarón de mentira
Ilusión de cascabeles
Sin pausa, de prisa

Burlona la risa
Costumbres y rutina
Sin luz, sin deseo
La vida vacía

Violeta Paula Cappella de Aguerre

A DANIEL


A Daniel


Tres puntos y un amor

Veo puntos en tu firma
Te pregunto,
Me respondes,
Mi mano,
Tus dedos,
Una cómplice sonrisa,
Un encuentro fugaz,
La hermandad augura una cita


El Duro Golpe del Mallete


Diciembre de 2004

Anoche sembré un jardín
Y esperé al jardinero
Vino con las manos heridas,
Heridas quizás de tristeza
Y llenas de melancolía

El beso lejano y enhiesto
De la rosa, marchitó su lozanía

¡Difíciles son los primeros tiempos
Cuando entre amantes masones
Se diluye la sonrisa de la Masonería!

Anoche sembré un jardín
Y esperé al jardinero
Vino con sus labios secos
Y un desierto que se expandía
El abrazo casi distante
Hubo una lágrima que emergía
Mas cuando las nubes se acercaron
Y pensamos que llovería
Acallamos todos los grillos
Y un concierto de pájaros
Anunció el nuevo día
Regamos juntos las flores
Y un retoño de acacia crecía,
Y en el silencio de las palabras
Una tierna mirada todo lo decía

Hubo primero gotas de amor
Luego, un manantial que fluía

¡Cuán felices fueron el masón
Y su masona
Cuando hubo unión, paz y ondulante armonía!

Entre linos y hierbas del campo
Volvió a florecer la Masonería

¡Ay, mi novio, mi amor, mi hermano!
Si la puerta de tu Logia se cierra,
¿Volverás a ver el sol del Mediodía?


A Daniel, mi amor

Ahí va
Entre pasos y signos

Ahí va
En misterios ungido

Ahí va mi amor
Con mandil y guantes
De gala vestido

Ahí va
Y lo extraño
Y también lo admiro

Ahí va
Mi maestro, mi galán,
Mi marido

Ahí va
Tan sonriente y apuesto

Ahí va
Y tanto lo amo
Que lo veo y suspiro


De la oscuridad a la Luz

Cerrojos en las celosías
Que no veían la luz pasar,
Encontraron la llave precisa
Y comenzaron a hacerla girar

Tristezas de todos los días,
Miedo a vivir y andar
Esfumáronse en una sonrisa,
Un beso y una cita en un bar

Cargas pesadas y agonías,
Angustias de no poder amar,
Diluyéronse con la brisa
De una puerta abierta de par en par

Tenues y temblorosas poesías,
Los labios se vieron rozar
Tomaron las manos una tiza
Y el amor fueron a trazar

Ahora hay cantos y risas,
Hay motivos por vivenciar,
Pues la mañana despierta sin prisa
Y la madrugada
Los ve bostezar

G.·. A.·. D.·. U.·. mismo les hace caricias
Y en su nido los hace vibrar,
Felices son, ya no hay cenizas,
El Ave Fénix volvió a volar


Después de la Tenida

Quizás cuando vengas
Yo ya esté dormida
Y guardes tus libros
Tu mandil bordado
Los guantes
Las medallas broncíneas

Quizás cuando vengas
Esté entre sueños
De polvo de estrellas
De soles y lunas
Y me des un beso
De amor y caricias

Quizás cuando vengas
Me despierte enseguida
Prepare el café
Y maúlle Frida

Quizás cuando vengas
Esté la cena servida
Y la charla se extienda
En tonos de brisa

Quizás cuando vengas
Te esté esperando
Y compartamos juntos
El sabor de la vida

Quizás cuando venga
Estés ya dormido
Y guarde mis guantes
Mi mandil
Y deje discreta
Un ritual, un libro

Quizás cuando venga
Estés entre sueños
De suaves praderas
De montañas altivas
Y te de un beso
Y entre paisajes ignotos
Levemente sonrías

Quizás cuando venga
Te despiertes y digas
Que la vida es amor
Luz y armonía

Quizás cuando venga
Esté la cena servida
Y disfrutemos juntos
De la ciudad dormida

Quizás cuando venga
Me estés esperando
Y vayamos juntos
A construir nueva vida

Esperándote

 Te espero en el silencio de los hechos
Te espero y escucho el ritmo renovado de tu corazón
Te veo venir guardando en tus pies la escuadra
Y en tus manos los signos y en tu voz
Los extraños sonidos que forman la palabra.

Pronúnciame la palabra sagrada
Que la masonería nos ha otorgado
Pronúnciame la palabra AMOR!


Dulce Daniel

¿Quién es G.·. A.·. D.·.U.·.?
¿Es un Ser?
¿Un todo omnipresente?
¿Un eterno creador?
¿Un omnisapiente?

Sólo pregunto por saber…

Y ahora sé:

Es Aquél que quieras que sea,
Es la espuma del mar
Es la Tierra
Es el vino y el pan
Y la espiga de trigo
Es el río marrón y sus peces
Es el pescador que salió a pescar
Su bote y sus redes
Es el más allá del Todo
Y el más acá de tus ojos
Es el camalote que viaja silente
Y tu aurora boreal
Que alumbra mi vientre

¿Si lo he visto alguna vez?

Ahora sé que sí

¡Quién me lo puede negar!
Si la casa antes fría,
Contigo, mi amor,
Se ha llenado de vida y luz
Y ha devenido un hogar!

El beso masónico

Compartimos secretos
Antaño escondidos
Y en el beso eterno
Mi Maestro Masón
Me ha seducido

Te amo

Larga ha sido la noche
Y la charla en pasos perdidos
Habrá habido risas,
Encuentros y abrazos de amigos

Ha ladrado Luna
Señal que has subido
Ha maullado Frida
Señal que has venido
Ha ronroneado Heidi
Señal que estás conmigo

¡Cuánta alegría al verte,
Mi amor, mi Maestro,
Mi hermano, mi lindo!

Siento al verte
En mi corazón y en mi mente
Que la Masonería te ha enriquecido!

Ha ladrado Luna
Señal que has subido
Ha maullado Frida
Señal que has venido
Ha ronroneado Heidi
Señal que estás conmigo

Unión 17

La noche me ha dicho
Que hoy hay tenida
Que el compás y la escuadra
Estarán sobre el Libro

Que palabras arcanas
Hablarán en el Rito
Que en Unión Diecisiete
Brillarán el sol y los lirios

La noche se viste de luces
De cielorraso estrellado
Y de astros rarísimos
Allí están los masones

Trabajando en sigilo
Allí está mi amado
Mi sol y mi nido
Allí está mi marido
  
En mi mente

Pienso,
Luego escribo
Un verso de amor
Una palabra
Un suspiro

Pienso y siento
La dicha,
La gloria
De estar contigo

Pienso y soy feliz
La Masonería nos ha unido

Pienso,
Luego escribo,
Un verso de amor
Una palabra
Un suspiro



Violeta Paula Cappella de Aguerre

Estos son poemas que le he escrito a mi marido, a quien amo profundamente!